Pronosticando el tiempo o los negocios

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P: ¿A quién todo el mundo escucha pero nadie le cree?
R: Al meteorólogo.
Gracioso, pero real.

Confiamos en los pronósticos meteorológicos. Tomamos decisiones grandes y pequeñas en base a esos pronósticos. Nos fijamos en las predicciones actuales del día y en el pronóstico extendido. La mayoría de los sitios web ofrecen los pronósticos en incrementos cortos de 15 minutos y de hasta un mes. Existen un sin número de gráficos, números, modelos predictivos, tendencias históricas e informes de testigos oculares. Y así y todo, pensamos en los pronosticos del tiempo como una ciencia inexacta, en el mejor de los casos.

Los pronósticos de los negocios son inquietantemente similares. El idioma puede incluso estar entremezclado: un punto de luz, la tormenta perfecta, una panorama claro y el horizonte nublado; todo podría ser utilizado tanto para un negocio como para el pronóstico meteorológico.

En los pronósticos de negocios tenemos aún más gráficos y datos. Tenemos tendencias e informes en tiempo real. Tenemos analistas y modelos predictivos para casi cualquier contingencia. Hacemos proyecciones para el año, el trimestre, la semana, el día y hasta la hora.

Hacer un pronóstico es un trabajo aterrador y peligroso. Pero hay que hacerlo. La gente toma decisiones que impactan su vida en base a esas predicciones. Para ambos tipos de pronósticos existen seis puntos claves:

  • 1. Perspectiva.
    El pronóstico es para informar e inspirar al mismo tiempo. ¿Qué pronóstico prefieres seguir, parcialmente nublado o parcialmente soleado? Es lo mismo dicho de forma ligeramente diferente.

    ¿Cómo va a hacer llegar la información que tiene que compartir, sobre todo cuando los datos que tiene delante de usted están mezclados? La perspectiva que le de al pronóstico es crítica. ¿Se espera que su negocio vaya para arriba, abajo, una mezcla o quién sabe?
  • 2. Esté preparado.
    Su pronóstico tiene que darle a la gente información para que puedan tomar las decisiones correctas. ¿Va a necesitar un paraguas? ¿O va a tener que contratar gente? El valor de cualquier pronóstico es sólo tan bueno como los preparativos que uno le indica a la gente a hacer. Siempre es mejor estar sobre preparado que no estarlo lo suficiente.
  • 3. Lo están mirando.
    Un pronóstico es tan creíble como el pronosticador/a mismo/a. A menudo, la gente compra/cree en la persona que entrega la información tanto como la información misma. La confianza es la clave. Si la gente no lo ve como una persona íntegra y de confianza, su pronóstico no tendrá valor alguno.

    A veces tendrá razón, y a veces no. Con suerte, estará en lo cierto con más frecuencia que con la que se equivoca. La cantidad de gracia que se le concede está directamente relacionada con lo bien que se reciba su marca personal.
  • 4. Confianza para realizar una llamada.
    Tanto para el clima como para los negocios no hay escasez de datos. De hecho, hay tantos datos que pueden conducir rápidamente a la parálisis de los mismos. Se puede mirar a los datos de tantas maneras diferentes que se puede contar casi cualquier historia que quiera.

    En algún momento, usted tiene que tener la confianza para hacer una llamada. Su pronóstico será sólo eso, el suyo. Usted va a estar allí solo exponiendo sus conclusiones, su perspectiva y su conocimiento. Es su credibilidad y su reputación la que están en juego. Se necesita una enorme cantidad de confianza para hacer un pronóstico.
  • 5. Factores externos.
    Algunas cosas que pueden afectar a su pronóstico están fuera de su alcance. Ningún pronóstico puede prever todos los factores externos posibles. La pregunta será: ¿cómo reaccionrá cuando se presenten fuerzas externas?

    Cómo usted responda será igual de importante. Eso, por supuesto, se reduce al tipo de pronosticador que sea. ¿Se esconde detrás de las fuerzas externas para enmascarar la inexactitud de su pronóstico? ¿O emite un nuevo pronóstico en base a datos nuevos?
  • 6. Avances, algo así.
    Han habido grandes avances tanto en el pronóstico del clima como en el de los negocios. Cada campo tiene más herramientas, más datos y más tecnologías que antes. Sin embargo, tanto las predicciones meteorológicas como la de los negocios siguen siendo tan inexactos que una mejor descripción es que son dos partes ciencia y una parte arte.

    Y en ambos casos, el clima y los negocios, se equivocan frecuentemente y será el turno de otra persona para pronosticar.